Willie Colón es una leyenda de la salsa. A punto de cumplir 60 años, fue un músico precoz que, a los 16, ya tocaba en la Fania junto con Héctor Lavoe. Este sábado 27 se presenta en Lima gracias al 'Tercer Mundial de la Salsa’, que se desarrollará en la Videna. Al que falta... multa.
Es en una leyenda de la música. ¿Qué hace para mantenerse en tierra?
Es muy fácil: yo siempre ando buscando situaciones nuevas que me reten, que me desafíen. Además, yo nunca me creo todo lo que se dice o escribe sobre mí, ni lo bueno ni lo malo, porque el mundo es tan cambiante que hoy uno puede estar arriba y, mañana, abajo. Otro de mis secretos es que yo siempre estoy enfocado en mi música, en mi trabajo. Para ello, no debo perder el contacto con las personas, y me exijo estar cerca de los fans, porque, la verdad, uno solo es un ídolo si lo dice y siente la gente.
La salsa nació en la calle. ¿Sigue allí?
Hoy es muy difícil. Casi toda ha sido absorbida por las grandes transnacionales. El contacto con la esquina se ha perdido. Hoy, la música es parte de una industria que uniformiza, que 'fabrica’ los sonidos. Sin embargo, gracias a unos cuantos románticos, a gente de espíritu libre, todavía hay salsa auténtica y callejera. Obviamente, también pasa que uno se va haciendo viejo y, a mi edad por ejemplo, ya no se está, al menos como antes, en la calle.
¿Son buenos tiempos para la salsa?
No, no lo son. Y no solo porque se ha alejado un poco de la calle sino porque, debido a la revolución digital, las disqueras están tambaleando, yendo de tumbo en tumbo. La piratería es dañina para ellas y para el artista. Hoy, grabar un disco es muy fácil, pero hacer una gran promoción, una gran difusión es muy difícil. Usted me dirá que tenemos Internet, pero todavía no hemos aprendido a usarlo y a explotarlo adecuadamente. La gente se ha acostumbrado a la música gratuita y ya no quiere pagar por un disco…Quizás haya que cambiar de chip y convencerse de que, de ahora en adelante, un músico deberá ganarse la vida con sus presentaciones…Para que eso suceda hay que tocar todo el tiempo y, como decía El Gran Combo, en la música “no hay cama pa’ tanta gente” (risas).
¿Qué representa para usted y para la salsa Héctor Lavoe?
Lavoe es un Dios, un fenómeno. Vaya que él sí sabía comunicarse y ganarse la gente. Subía al escenario y, a los 15 minutos, tenía a la gente en el bolsillo. Tenía un carisma y una inteligencia especiales. Sin él no hubiera pasado todo lo demás. Yo agradezco su malicia.
¿Y Blades?
Era otro tipo de genio. Él es un profesional, que todo lo piensa, que todo lo planifica, que todo lo medita. Es un gato que siempre cae de pie.
¿Y usted?
Yo me he ganado la vida soplando el trombón y, al inicio de mi carrera, apoyando a mi hermano Héctor Lavoe. Yo me considero un arquitecto, un organizador; alguien con el talento necesario para identificar a buenos músicos, capaces de sorprenderme siempre.
Willie Colon habla sobre Hector Lavoe y la Salsa
Podrían detener a Willie Colón a su llegada a Lima
Fuentes inscribió el tema en la Asociación Peruana de Autores y Compositores, APDAYC en setiembre de 1973; meses después Willie Colón y Héctor Lavoe irrumpen con “Asalto Navideño” (Fania 449) donde aparece el tema “La Banda” con la autoría del puertoriqueño, quien registra el tema como propio en marzo de 1974.
Luego de 35 años de litigio, la eMúsica, actual propietaria del catálogo Fania, ha reconocido a Walter Fuentes como autor, ofreciéndole sólo 2 mil dólares por el impase, que el peruano rechazó.
Ahora han quedado en conciliar
La propuesta económica de la conciliación es de 50 mil dólares, que si no son pagados pudiera traerle más de un dolor de cabeza al “diablo” como se le conoce en el ambiente de la salsa a Colón.
“En Estados Unidos, Colón junto a su abogado reconoció que cometió infracción, lo hizo porque sabe que si se va a juicio y pierde inmediatamente lo mandan a la cárcel porque allá es así. Ahora hemos quedado en conciliar, ojalá que cumpla cuando llegue a Lima. Yo sólo quiero saber cuánto me van a pagar, dicen que 50 mil, vamos a ver” refirió el músico nacional que sólo espera se haga justicia y respeten sus derechos. Además, Willie también deberá reconocer en cds, mp3, o en cualquier material fonográfico, video o audible, que la canción es autoría del peruano.Por lo visto, el “malo” de la salsa, no la tendrá nada fácil a su llegada a Lima.
Nosotros presentamos aquí las dos versiones para que usted, amable lector, saque sus propias conclusiones.
La versión de Enrique Linch y Walter Fuentes en 1973
Aquí la versión de Willie Colón y Héctor Lavoe, presentado en “Asalto navideño” , meses después de la grabada por Fuentes y Linch.
por: Rpp.com.pe
¿Estrenará este año la película The Singer?
A principios del año pasado, el productor puertorriqueño Anthony Felton aseguró en Nueva York que su película sobre la vida de Héctor Lavoe, titulada The Singer y protagonizada por el actor boricua Raúl Carbonell, hijo, llegaría a la pantalla grande en septiembre de 2009. Pero eso no pasó.
Esta semana el controversial cineasta dijo a la agencia de noticias EFE, que el estreno del filme será en marzo próximo, tras más de cuatro años del inicio de la filmación, tiempo en el que se vio afectada por problemas legales y de falta de presupuesto.
Según Felton, la película estrenará en Puerto Rico y posteriormente se presentará en el Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York. Sin embargo, Raúl Carbonell, hijo, acogió con escepticismo la noticia.
“El inversionista mayor de la película, Steve Pappas, demandó a Anthony Felton en la Corte Estatal en Nueva York, y éste a su vez le radicó una contrademanda en la Corte Federal. En ese caso, yo estoy involucrado, pero los abogados de Pappas me están representando, así que no tengo todos los datos de cómo va ese caso. Lo que sí sé es que la producción está en medio de una litigación. En cuanto al supuesto estreno de la película, no me han dicho nada, me entero ahora”, afirmó ayer Carbonell.
El actor, quien se recupera satisfactoriamente de las lesiones sufridas tras ser arrollado por un auto mientras corría bicicleta, añadió que experimenta “sentimientos encontrados” al hablar sobre la película, “porque le metí el corazón, pero el trabajo ha estado precedido de sinsabores”.
“Para mí todo esto ha sido una desilusión”, confesó quien obtuvo un premio ACE por su personificación en el musical ¿Quién mató á Héctor Lavoe?.
Lo que aún no se explica Carbonell es cómo se completó la producción sin él haber participado en el 25 por ciento que faltaba por rodar, ya que se le adeudaba una cantidad de dinero que no especificó. Por lo tanto, asume que se habrán editado escenas que “eran neurálgicas” en la trama.
“Ojalá sea un producto aceptable, ojalá que la estrenen, ojalá que la gente la vaya a ver, ojalá que saquen el dinero para pagarle a toda la gente que se le debe por su esfuerzo. Pero esos son muchos ojalás...”, concluyó con un suspiro.
Willie Colon: Habla de Hector Lavoe
No, yo siempre seré del Bronx, de El Barrio, aunque esté lejos me identifico porque son mis raíces. Al ir madurando uno oye y entiende cosas diferentes e interesantes y quiere aplicarlas. Nunca hubo ni habrá un cantante mas completo que Héctor. Él no tenía limites en su talento, lo que lo ató fueron las drogas y los sentimientos. El momento en que yo me quité fue cuando yo mismo estaba perdiendo la voluntad. En el principio yo era el "policía" que corría a los amiguitos con sus "regalos", pero llegó el momento cuando no pude responder por él ni por mí. Yo siempre fui responsable por mi familia. Desde los 13 años ayudé a mantener a mi abuela, mi mamá y mi hermana. En esos tiempos estaba empezando a botar todo el dinero y mi matrimonio y mi mundo se derrumbaba. Mi salud mental estaba en peligro. Tuve que dejar de estar cerca del Mambo. Cuando me separé de Héctor, le di mis mejores ideas, no aguanté nada para mí. Fue una entrega total de corazón. De ahí salió "Periódico de ayer", "Sóngorocosongo", "El Cantante" y muchos otros éxitos. En esos tiempos, cuando me aparté, algunos dijeron: "¿Oye y quien se cree que es este que ya no quiere compartir con nosotros?" Es así, la gente se molesta cuando tú no sigues usando drogas con ellos. Cuando volví a trabajar con Héctor con el número "Juanito Alimaña", se notó que la chispa y la maña siempre permaneció entre nosotros. La mancuerna con Héctor Lavoe es lo que hizo a un Willie Colón. De eso no hay duda y nunca se me olvida.
Héctor se perdía. Y a veces los dueños de los clubes nos daban un ultimátum: "¡O tocan ahora o se van pa'l carajo!" Ahí fue que yo y José Mangual empezábamos a hacer lo que nosotros le decimos "La Guataca", que es tratar de hacerlo por pésimo que salga. Desde el 1973, cuando tuve una pela donde casi me matan, hasta el 1986 tuve la nariz muy rota. Por afuera se veía bien, pero adentro tenía todo fuera de sito. Y producía un sonido muy extraño pero ni modo, tenia que echar pa’lante. El 1986 me hice una operación, me arreglaron la nariz y mi voz cambio a ser un poco más clara.
Nuestro mundo latino tiene mucha cultura, misterio y glamour. Estoy seguro que si alguien abre una ventana a nuestro mundo dándole una visión digna y verdadera de todo lo que somos, lo bueno y lo malo, sería un éxito rotundo. Pero hay que hacer las tareas y preparar un libreto bacán. No cualquier porquería.
Le pedí perdón a Héctor de parte de todos nosotros porque lo engreímos al punto de hacerle creer que podía hacer cualquier cosa sin consecuencias. De mi parte le pedí perdón porque ya yo estaba muy agotado para seguir luchando contra él mismo, su mujer y sus amigos. Cuando mi hermana murió de complicaciones con drogas en el 1980, quedé con su hijo y los míos, mi esposa, mi abuela y mi mamá. Ya yo no podía con más. Quise mantener el drama y todo de ese ambiente lejos de los chiquitos. Yo sabía que se me metía con todo eso otra vez, que se me iba caer encima sin tregua. El viejo Héctor Maisonave, quien fue el último manager de Héctor, bien sabe que yo le mandaba dinero y que lo recogíamos y lo llevábamos al Wood Hull Hospital en Brooklyn.
Anthony Felton - Lavoe, La historia no contada
"Si algún día regresas al cine, me gustaría que, si haces mi película, me pongas como soy”, recordó el cineasta Puertorriqueño.La historia llevará el público a conocer detalles desconocidos de la vida de Héctor Pérez -verdadero nombre del cantante- desde que nació hasta el final de su gran carrera.
Cheo Feliciano habla de Hector Lavoe
Maestro, ¿dentro de ese mundo compartió con Héctor Lavoe?
Cómo no
¿Fueron compañeros de juerga?
No, nunca. Cada cual iba por su lado. Nunca vi a Héctor drogarse, ni él me vio a mí drogándome; sabíamos lo que estábamos haciendo, porque teníamos el falso orgullo de que no me vean. Y me iba donde gente, que supuestamente no me conocía, y con ellos hacía todas las barbaridades que había que hacer, al igual que Héctor con su gente.
¿Alguna vez habló con Héctor sobre ese tema?
Mucho. Al final de su vida o cercano a los finales ya había resuelto mi caso. Llevaba años alejado de la situación y él quería salir. Para esa época tenía mi compañía discográfica ya establecida: Coche Records, y él iba a mi oficina cada vez que llegaba a Puerto Rico. Yo era para él como su papá. Lo quería como un hijo. Y cada vez que hablábamos me decía: ‘Cheíto, ayúdame, quiero salir de esto’. Cuando él murió no consumía drogas. Estaba usando metadona para saciar las ganas de consumir. En eso vino la desgracia: se lanzó de un noveno piso. Murió libre de drogas, pero destrozado. La metadona le hizo mucho daño porque es peor que la heroína. Se te mete en los huesos y te crea otra dependencia. No es buena.
¿El Cheo Feliciano que vemos ahora es feliz?
Demasiado. La vida ha sido una universidad increíble en las altas y en las bajas, pero de todo he aprendido y creo que ahora estoy viviendo los mejores momentos de mi vida al lado de Socorro, mi Cocó, la mujer que me salvó del infierno de la heroína.
Willie Colon & Marc Anthony en Peru Marzo 2009
Hace dos años criticó que el filme que produjo su colega Marc Anthony sobre la vida de Héctor Lavoe, El Cantante, incidiera en la adicción a las drogas del recordado "rey de la puntualidad". No obstante, el reconocido músico Willie Colón dice haber superado tal episodio y prueba de ello es que se juntarán el jueves 12 de marzo en la explanada del estadio Monumental. "Perdono lo que hizo con esa película y que él me perdone por lo que dije. Haremos un show de calidad y muy interesante a nivel musical, esta vez en Lima porque antes ya alterné con Marc en Panamá y Colombia... Siento que estará el alma de Héctor Lavoe porque evocaremos sus temas", confió vía telefónica desde Nueva York.
C: Seguramente se animará a cantar con Marc Anthony en el show.
WC: No lo descarto. Todo depende de la disposición en el escenario.
C: En su nuevo disco, El malo II: prisioneros del mambo, vuelve a fusionar ritmos como la baladas y la música urbana. ¿Es cierto que le interesa mezclar la salsa con el reggaetón?
WC: Es que la salsa está estancada, le hace falta evolucionar, sentido del humor, audacia y atreverse porque se está convirtiendo en una música predecible y conservadora... Las incorporacionesno cambian la fórmula ganadora y tampoco varían el producto. No hay que dejar que la salsa muera y se debe seguir experimentando, como yo lo hago sin perder la esencia.
C: Siempre reflexiona con respecto a las drogas, ¿lo dice por un caso en particular?
WC: Es porque nos ha robado a gente buena como Héctor Lavoe, Ismael Rivera, Cheo Feliciano y Frankie Ruiz, que pudieron seguir y dejar más arte.

